Mi embarazo gemelar (primer trimestre)

Como ya comenté en mi primera entrada, el positivo no se hizo mucho de rogar, y fue en la semana 7 de embarazo cuando nos realizamos la primera ecografía (en una clínica privada) para confirmar que todo iba bien y así dar la noticia con más tranquilidad. Fue ese día, un 24 de diciembre, cuando ¡SORPRESA! hay dos bolsitas, con sus dos embriones, sus dos corazoncitos y sus respectivos latidos. Aceptamos la noticia con mucha ilusión aunque muchas dudas y algunos miedos normales, la verdad es que llevaba ya un par de semanas diciéndole a mi marido que yo creía que podían ser dos, porque me veía curvita y me parecía prontísimo para ver barriguita (aunque podía estar hinchada sin más), pero se lo dije a el y algunas amigas varias veces y mira por donde… la intuición no falló XD

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Embarazo gemelar bicorial biamniótico (nuestro pretzel XD)

En esa primera “eco” nos recomendaron hacer otra a las 9 semanas para confirmar que seguían allí los dos peques dado el riesgo que hay de que se produzca un aborto (en este caso doble posibilidad). Como en la seguridad social no hacen la primera “eco” hasta la semana 12, decidimos hacernos otra por privado. Ese día recuerdo las ganas enormes y la ilusión de ir y a la vez el miedo de que faltara alguno de ellos. Fue muy emocionante poder ver que allí estaban los dos dando saltitos (esto nos impactó muchísimo). Los dos estaban perfectos, bien agarraditos, escuchamos latir fuerte sus corazones y los dos estaban muy igualados en medidas, ¡Seguíamos adelante todos juntos!

Unos días antes de cumplir las 12 semanas tuvimos la primera visita con ginecóloga en el centro de especialidades. Al saber que eran dos nos explicó que desde ese momento se nos derivaba a la unidad de “alto riesgo” (no hay que asustarse), porque los embarazos gemelares se acompañan de mayor número de complicaciones y por ello necesitan mayor vigilancia. Así desde ese momento nos seguirían directamente en el hospital y en lugar de una “eco” por trimestre, tendríamos una al mes con sus respectivas visitas al ginecólogo (tanta vigilancia está muy bien, pero se termina haciendo pesado tanto paseo). La matrona si continuó siendo una visita cada trimestre.

Y por fin la ecografía de la semana 12, ya cruzábamos la línea de riesgo y podíamos relajarnos un poco e ilusionarnos aún más, todo iba fenomenal. Acompañando a esta “eco” nos hicieron la analítica del primer trimestre, en ella se suele incluir el “triple screaning” (sé que en algunos sitios también la hacen en gemelares), en nuestro caso no nos la hicieron porque decían que la fiabilidad era casi nula.

Con respecto a los síntomas, tuve un primer trimestre muy bueno. Los más destacables fueron: casi desde el positivo tuve ahogos y ardores, a partir de las semanas 7-8 mucho cansancio y ascos a algunos olores (el pimiento llegué a odiarlo), pero a partir de la semana 11 mejoraron e incluso desaparecieron todos, excepto los ahogos. Me libré de los temidos vómitos así que no me puedo quejar.

Por supuesto yo estaba como loca por empezar a comprar cositas y prepararlo todo, pero este primer trimestre me contuve y solo compramos unas zapatillitas para el árbol de navidad. Pero ya en el segundo trimestre fue imposible evitarlo y comenzamos a hacer acopio, ¡Y que bien hicimos en prepararnos con tiempo!…

En resumen:

*Derivan a la unidad de alto riesgo

PRUEBAS Y MÉDICOS (INS)

-Primera visita a ginecología

-Primera visita a la matrona

-Ecografía de la semana 12

-Analítica del primer trimestre (en algunos casos con triple sreaning)

MIS SINTOMAS

-Ahogos y ardor

-Ascos a olores

-Mucho cansancio

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Positivo – Semana 9 – Semana 12

Y vuestro primer trimestre ¿Cómo fue?, ¿Alguna anécdota?, ¿Diferencias en las pruebas?… 

Así empezó todo

¡Cambio de planes!

Nosotros nunca habíamos hablado de ser padres, y si en algún momento salió el tema fue para decir que no teníamos  pensamiento de ello. Pero en 2014 ese relojito del que tanto se habla empezó a sonar y hacer tic-tac y en Marzo, unos días antes de que mi marido me pidiese matrimonio (cosa que no sabía) yo le pedí un bebe. El que siempre apoya todas mis locuras ha querido embarcarse en esta también.

Decidimos centrarnos y disfrutar de los preparativos de la boda y de ese día tan especial, y dejamos la búsqueda para después. Entre luna de miel y demás no empezamos en serio hasta octubre, digo en serio, porque me dediqué a leer sobre el tema, informarme… e hice acopio de test de ovulación y de embarazo, además de hacerme una tabla para tomarme la temperatura todas las mañanas y de más deberes de pre-embarazada, porque como en principio no es tan fácil quedarse embarazado, quería hacer todo lo posible para conseguirlo.

En septiembre hicimos un test, aunque sabíamos que no era posible porque solo “debereamos” sin poner barreras dos días antes del periodo, por supuesto, fue negativo. En octubre hicimos el que yo considero primer test porque se me retrasó 3 días, pero fue negativo (una decepción enorme, porque aunque sepas que lo normal es tardar, siempre tienes esa esperanza y la espera hasta el siguiente es taaan larga) .

En Diciembre, una mañana de domingo que mi marido se marchó al gimnasio, una semana antes de la falta, ¡me moría de curiosidad! y como tenia tantos test, decidí hacerme uno. Yo sabía que era muy pronto para dar positivo incluso estando embarazada, pero aún así me lo hice, dejé el test en el baño mientras me iba a hacer café. Cual fue mi sorpresa al volver cuando vi la tan ansiada rayita. ¿Y ahora qué?, ¿Y como le digo que ya me he hecho el test?, ¡si no tengo ni unos patuquitos para darle la sorpresa!. Improvisé en un folio un corazón y pegué el test dentro, y con letras grandes puse “vas a ser papá”. Que larga se me hizo la espera hasta que llegó a casa… su cara no se me olvidará jamás, se le iluminó por completo y se le humedecieron los ojos mientras preguntaba ¿En serio? ¿Ya?

Una semana después, esta vez ya con una falta, nos hicimos el clear blue y nos confirmó la maravillosa noticia ¡Íbamos a ser papás!. Lo que aún no sabíamos era la sorpresa que estaba por llegar.

Como estábamos en Diciembre tan cerca de las fiestas, decidimos dar la noticia en nochebuena y nochevieja a las familias.

El 24 de Diciembre de 2015 decidimos hacernos una ecografía y así comprobar que todo iba bien y dar la noticia con más tranquilidad. La eco fue vaginal porque era muy pronto y en principio todo iba bien, nos enseñó el tamaño que tenia, el latido y antes de terminar nos dice…. ¡Y aquí está el otro!, ¡Íbamos a tener mellizos!

Curiosamente aceptamos la noticia genial desde el principio y con muchísima naturalidad, de vez en cuando teníamos algún pensamiento de miedo o duda (¿lo haremos bien?, ¿todo irá bien?…) Pensamientos que creo que son normales en cualquier futuro padre sobretodo primerizo. Por lo demás contentísimos y con muchísimas ganas de vivirlo todo y disfrutarlo lo máximo posible.

Fueron momentos geniales que no olvidaremos nunca.

¿Cuál ha sido vuestra historia?, ¿tardasteis mucho?, ¿Como os tomasteis la noticia?